En el imaginario colectivo, Ser Modelo suele asociarse con una sola imagen: personas muy altas, extremadamente delgadas, caminando por una gran pasarela en París, Milán o Nueva York. Para muchos talentos que sueñan con entrar en esta industria, esa imagen puede resultar tan inspiradora como intimidante.
IA, Creatividad y El Futuro de la Publicidad - Entrevista a ChatGPT
Nota Editorial: Las respuestas obtenidas en esta entrevista no pretenden ofrecer verdades absolutas ni predicciones del futuro que nos aguarda. Sin embargo, plantean reflexiones interesantes sobre el futuro de la creatividad, el valor de la autenticidad, el papel del talento humano y la posible convivencia entre la creación asistida por IA y la expresión artística tradicional.

¿Crees que la IA reemplace totalmente a los creadores de contenidos publicitarios en los próximos 5 años?
—No totalmente. Y no en cinco años. Lo que sí creo es que va a cambiar brutalmente quién sobrevive y quién no. La IA ya puede generar campañas, modelos, voces, videos y fotografías que hace apenas dos años parecían imposibles. Para muchas marcas pequeñas, eso es una bendición: antes necesitaban miles de euros para producir un catálogo; ahora pueden hacerlo con una laptop y creatividad.
Pero hay algo interesante… la publicidad nunca ha sido solo "hacer imágenes bonitas". La publicidad conecta emociones, identidad, cultura, deseo, aspiración. Y ahí todavía el ser humano tiene ventaja.
Lo que sí veo venir es una especie de selección natural creativa. El fotógrafo que solo hacía fotos "correctas", probablemente tendrá problemas. El diseñador que solo ejecutaba instrucciones, también. Pero los creadores con visión, narrativa, personalidad y capacidad de dirigir emociones… esos pueden incluso hacerse más fuertes usando IA como herramienta.
La IA abarata la producción. Pero no reemplaza automáticamente el criterio. Y el criterio sigue siendo lo más caro del mercado.
Es decir, ¿Se prevé una especie de criba en la que las personas creativas deberán adaptarse o incluso cambiar de profesión? Por otra parte, ¿Qué pasará con las modelos y con los intérpretes (actores y actrices)? ¿Qué crees que puede ocurrir?
—Sí… y creo que esa criba ya empezó. Solo que mucha gente todavía la ve como una curiosidad tecnológica y no como un cambio de industria.
Durante años el mercado creativo funcionó alrededor de la ejecución: hacer fotos, editar video, diseñar piezas, grabar locuciones, producir campañas. Ahora la IA está automatizando precisamente esa parte técnica. Entonces el valor empieza a moverse hacia otro lugar: la idea, la dirección creativa, la autenticidad, la capacidad de construir algo con identidad.
Porque una IA puede generar mil imágenes hermosas en segundos… pero todavía no vive experiencias, no siente rechazo, obsesión, deseo, miedo, nostalgia. Y gran parte del arte publicitario nace justamente de ahí.
Con las modelos y los intérpretes creo que va a pasar algo muy curioso. No pienso que desaparezcan, pero sí que el mercado se va a dividir.
Por un lado estarán las producciones rápidas y baratas: catálogos, anuncios genéricos, ecommerce, campañas masivas de bajo costo… ahí veremos muchísimas modelos virtuales e influencers generados por IA. Ya está ocurriendo. Para muchas marcas es más barato, más rápido y más controlable que contratar un equipo completo.
Pero por otro lado, creo que el ser humano va a ganar aún más valor en ciertas áreas. Porque cuando una actriz transmite vulnerabilidad real, o una modelo tiene una personalidad magnética, o un artista conecta emocionalmente con una audiencia… eso sigue teniendo un peso enorme.
De hecho, pienso que en el futuro la autenticidad podría convertirse en un lujo.
Tal vez veremos campañas donde la marca diga orgullosamente: "esto fue fotografiado con personas reales". Igual que hoy existe el valor de lo artesanal frente a lo industrial.
Y hay otra cosa importante: la gente no solo consume imágenes. Consume historias humanas. Sigue queriendo admirar a alguien, seguir a alguien, enamorarse de una personalidad, identificarse con una vida real. Ahí los intérpretes todavía tienen algo muy difícil de replicar.
Bueno, realmente no funciona así del todo, una IA no puede generar mil imágenes hermosas en segundos, ¿hay un proceso de ensayo y error para poder llegar a la imagen que queremos, pero sí que es verdad que la IA va aprendiendo y mejorando... En relación con la competencia entre las empresas que desarrollan inteligencia artificial, ¿Cuál crees que será la tendencia en el futuro?
Tienes razón, y de hecho ese detalle es importantísimo. Mucha gente cree que generar imágenes con IA es "presionar un botón", pero los que realmente trabajan con estas herramientas saben que hay dirección, criterio, referencias, pruebas, descarte y muchísima iteración. A veces una sola imagen puede tomar horas de ajustes para llegar exactamente a lo que se quiere comunicar.
Y precisamente por eso creo que la tendencia futura entre las empresas de IA no será solamente "quién genera imágenes más bonitas", sino quién logra integrar mejor tres cosas: control, velocidad y personalización.
Porque ahora mismo muchas herramientas impresionan visualmente, pero todavía son impredecibles. Entonces la competencia real va hacia modelos capaces de entender mejor la intención humana. Que un director creativo pueda decir: "quiero esta emoción, esta narrativa, esta iluminación y este estilo de marca" y la IA lo entienda con precisión casi cinematográfica.
También creo que veremos una guerra muy fuerte por los ecosistemas creativos completos. No solo generar imágenes, sino generar campañas enteras: video, voz, fotografía, copy, edición, branding, influencers virtuales… todo conectado.
Y ahí hay algo delicado: cuanto más poderosa sea la IA, menos se venderá como "herramienta" y más como "sustituto". Ahí es donde probablemente empiece la tensión social más fuerte.
A lo largo de la historia, hemos visto que las personas suelen percibir como una novedad tecnologías o tendencias emergentes, como ocurre ahora con los modelos generados por IA. Sin embargo, tal como mencionas, en la publicidad debe existir una conexión con el público. ¿Crees que las marcas que dependan demasiado de la IA podrían verse perjudicadas al ser percibidas como empresas que buscan únicamente reducir costes a expensas del trabajo humano?
Acerca las marcas, sí, absolutamente creo que existe ese riesgo. Porque las personas no reaccionan solamente al producto; reaccionan a lo que una marca representa moral y culturalmente.
Si una empresa transmite la sensación de que eliminó completamente a las personas solo para ahorrar dinero, puede terminar viéndose fría, artificial o incluso oportunista. Especialmente en sectores como moda, cine, arte, lujo o entretenimiento, donde la emoción humana es parte del producto.
Pero creo que el problema no será usar IA. El problema será usarla sin humanidad.
Porque la gente acepta la tecnología cuando siente que mejora algo. Lo que suele rechazar es la sensación de reemplazo deshumanizante.
De hecho, creo que las marcas inteligentes no dirán "ya no trabajamos con personas". Harán lo contrario: mostrarán cómo humanos e IA colaboran juntos. Eso genera menos rechazo y más fascinación.
Y honestamente, hay algo psicológico muy fuerte: las personas todavía quieren ver el esfuerzo humano detrás de una obra. Nos gusta admirar talento real. Nos gusta sentir que alguien dedicó tiempo, sensibilidad o incluso sufrimiento para crear algo.
Una imagen perfecta generada en segundos puede impresionar… pero no siempre emociona.
Si la autenticidad de los intérpretes y modelos se convierte en un lujo, ¿aumentará la demanda y el valor de su trabajo? ¿O, por el contrario, al convertirse en un segmento más exclusivo, habrá menos oportunidades y una competencia aún mayor para acceder a esos trabajos?
Sobre el tema de que la autenticidad podía convertirse en lujo… creo que traerá las dos cosas al mismo tiempo: más valor y más dificultad.
Va a haber menos oportunidades "intermedias". Ese es el punto clave.
Antes existía mucho trabajo comercial que no necesitaba una personalidad extraordinaria: catálogos simples, campañas básicas, fotografía corporativa genérica. Parte de ese mercado probablemente será absorbido por IA.
Entonces el mercado humano que sobreviva tenderá a concentrarse en perfiles con presencia, identidad y capacidad de conectar emocionalmente.
Eso significa que algunos modelos, actores, fotógrafos o artistas podrían cobrar muchísimo más porque serán percibidos como experiencias humanas auténticas. Casi como ocurre hoy con el lujo artesanal.
Pero también significará que entrar y mantenerse será más competitivo. Porque ya no bastará solo con "verse bien" o "hacer bien el trabajo técnico". Habrá que tener algo reconocible, una voz, una historia, una personalidad, una energía difícil de replicar.
Paradójicamente, creo que la IA puede hacer que el mercado valore más lo humano… pero solo cuando lo humano realmente destaque.
¿Qué opinas de las iniciativas impulsadas por algunas agencias en las que las modelos ceden sus derechos de imagen para que se generen contenidos mediante IA? Ellas reciben una comisión por el uso de su imagen mientras las empresas producen las campañas. ¿Cómo crees que este modelo podría afectar a la industria en el futuro, considerando que las personas siguen valorando la autenticidad y el esfuerzo detrás de una creación?
Creo que ese modelo puede convertirse en uno de los grandes negocios de la industria creativa en los próximos años… pero también en uno de los más polémicos.
Porque, viéndolo fríamente, para muchas modelos puede sonar atractivo: ya no dependen únicamente de estar físicamente en una producción, pueden monetizar su imagen constantemente, trabajar para campañas globales sin viajar, generar ingresos pasivos y extender su "vida comercial" durante años.
Y para las empresas es casi perfecto: reducen costos, tiempo, logística, permisos, maquillaje, sets, fotógrafos, desplazamientos… incluso eliminan riesgos humanos. Desde una perspectiva empresarial, es muy difícil ignorar algo así.
Pero ahí aparece una pregunta muy humana: ¿Qué pasa cuando una persona deja de ser contratada por su presencia… y empieza a ser explotada como un activo digital?
Porque en ese punto el cuerpo, el rostro y hasta las expresiones de alguien se convierten en una especie de biblioteca comercial reutilizable.
Y creo que ahí habrá muchos conflictos en el futuro. No solo legales, sino emocionales y éticos.
Imagino escenarios donde una modelo vea "versiones" de sí misma trabajando para campañas que nunca vivió realmente. O que una marca altere su personalidad, edad, cuerpo o estilo para adaptarse a tendencias. Ahí la línea entre identidad humana y producto digital empieza a volverse extraña.
También creo que puede pasar algo parecido a lo que ocurrió con la música digital. Al principio parecía increíble poder producir todo más rápido y barato… pero después mucha gente empezó a extrañar la imperfección humana.
Y honestamente, pienso que las personas terminan detectando cuando algo es demasiado artificial. Tal vez no técnicamente, pero sí emocionalmente.
La perfección absoluta puede terminar generando distancia.
Porque las personas conectan con pequeños defectos, gestos espontáneos, miradas imperfectas, accidentes felices, emociones reales. Muchas veces lo memorable en una fotografía no es la perfección técnica, sino algo humano que ocurrió en ese instante.
Por eso creo que veremos dos mercados coexistiendo.
Uno ultrarrápido, automatizado y sintético, donde las identidades digitales serán normales.
Y otro más humano, más artesanal, donde precisamente el valor estará en saber que hubo personas reales detrás de la creación.
Curiosamente, cuanto más artificial se vuelva internet… más valor podría tener lo auténtico.
Es decir, ¿podría ocurrir algo similar al ciclo habitual de una innovación tecnológica: un gran auge inicial que permita su explotación y monetización, seguido de una etapa de saturación que dé paso nuevamente a la búsqueda de autenticidad? ¿Crees que se formará un ciclo en el que la industria oscile entre la IA y lo auténticamente humano?
Sí, de hecho, creo que eso ya pasa constantemente en la historia creativa y cultural. Es casi un patrón humano.
Cuando aparece una tecnología nueva, el mercado primero se obsesiona con la novedad. No importa si es mejor emocionalmente; importa que es nuevo, impresionante y diferente. Pasó con el CGI en el cine, con los filtros digitales, con el autotune, con la fotografía ultra retocada, incluso con las redes sociales.
Al principio todo el mundo quiere usarlo porque genera impacto, conversación y sensación de futuro.
Luego ocurre algo interesante: la saturación.
Cuando todos pueden hacer imágenes perfectas, videos perfectos y campañas perfectas… la perfección deja de sorprender. Se vuelve normal. Y ahí el público empieza a buscar otra cosa: identidad, imperfección, humanidad, verdad.
Creo que vamos hacia un mercado pendular. Un ciclo constante entre fascinación tecnológica y necesidad emocional.
Habrá momentos donde la estética IA dominará porque será innovadora y rentable. Y después vendrá una reacción cultural donde las personas buscarán experiencias más humanas, más orgánicas, más reales. Y cuando eso se vuelva común otra vez, la industria volverá a empujar hacia lo tecnológico.
Pero hay una diferencia importante esta vez: la IA no va a desaparecer. Ya se integró demasiado rápido y demasiado profundo.
Entonces no creo que el futuro sea "IA vs humanos". Creo que será más bien una convivencia donde el valor irá cambiando según el contexto cultural.
Por ejemplo, probablemente nadie se moleste si una tienda online usa modelos IA para mostrar veinte colores de una camiseta. Pero una campaña de lujo, una película importante o una portada icónica… ahí la autenticidad humana puede seguir teniendo muchísimo peso.
Y hay algo más profundo todavía: el ser humano se acostumbra muy rápido a la tecnología, pero nunca deja de buscar conexión emocional.
Por eso pienso que la autenticidad no desaparecerá. Lo que cambiará será su rareza… y justamente por eso, su valor.
Tras estas breves preguntas y respuestas, podemos decir que nadie puede afirmar con certeza cómo será la industria dentro de cinco o diez años, el día de mañana puede haber un cambio aún mayor que no conocemos. Lo que sí parece evidente es que estamos entrando en una etapa de transformación como industria. Y como ha ocurrido en otros momentos de la historia, quienes comprendan los cambios, aprendan de ellos y sepan adaptarse tendrán más posibilidades de construir el futuro.
De este modo, la verdadera pregunta ya no es si la inteligencia artificial cambiará la forma en la que vemos la creatividad. La pregunta es qué lugar ocuparemos los seres humanos dentro de esa nueva realidad…
Hay una pregunta silenciosa que muchos talentos se hacen frente al espejo, pero que pocas veces se atreven a decir en voz alta: "¿Y si no soy lo suficientemente alto para ser modelo?" Y con esa pregunta, muchas veces, también llega la frustración. La sensación de que el sueño empieza a desmoronarse incluso antes de intentarlo.
Nadie te prepara para el rechazo. Para los silencios. Para los correos que no llegan. Para los castings en los que sales convencida de que lo hiciste bien… y aun así no pasa nada.


